Fue en una de esas charlas de café, por así decirlo, en realidad de cerveza. Uno comienza una conversación, o mejor dicho, quiere contar algo a otra persona, en este caso a un amigo y se va por las ramas. Es que no basta con decir “La mina ésta, o el flaco aquel, o fulanito”, uno siente la necesidad de decir “La mina ésta, que tiene unas tetas increíbles, o el flaco aquel, un nabo de aquellos, ó fulanito, no sabes la suerte que tiene porque bla bla bla”. Por ejemplo para contar algún hecho podes estar no se, 40 minutos mínimo, sino más. Llega un punto en el que a veces preguntás que era lo que ibas a decir. Pero igual seguís por donde estabas hasta que al fin llegas a la historia que querés contar….., si llegás. Como ahora por ejemplo, ni saben que les voy a contar y miren ya lo que leyeron!.
Vuelvo al principio. En una de esas charlas, estando con Woody, o el Chacarero como lo prefieras, notamos que en la mesa contínua una persona hablaba como algo así de negocios. Como que estaba totalmente seguro y la tenía clara y todo. Nos llamó la atención (no es buena educación escuchar conversaciones ajenas) de lo que hablaba esta persona, pues los dos sabíamos “algo” del tema. El tipo decía que a tal empresa nacional siderúrgica la había comprado un indio. Un tipo ricachón y que el negocio era tal y tal y tal…. la tenía clara Winnie. Lo voy a llamar así cariñosamente, pues queda mal que le diga gordo. En eso se arrima la moza a cobrarle a Winnie. Al mismo tiempo un tipo llega a ofrecer pañuelos descartables. Un “vendedor” ambulante, lo digo entre comillas pues lo que ofrecía era a voluntad. El chabón obviamente ya tenía su discurso, el que seguro venía repitiendo todo el puto día: “Con todo respeto caballero, le ofrezco…….” Winnie, que parecía muy agrandado, irónicamente le contesta “Con todo respeto……y algo más que no me acuerdo, pero le dijo que no”. Al escuchar el “Con todo respeto” de respuesta, el vendedor le hizo mala cara obvio. Creo que lo pensó, pero tan fuerte que alcancé a oírlo; algo así como “Que decís gordo pelotudo, decime que no y me voy”. Y creo que alguna palabrita se le escapó. Luego vino a nuestra mesa, y con Woody, al que había alertado de la situación, le compramos unos pañuelitos. Así los tengo pa’l auto pensé. SI, ¿POR? Para el auto, y? siempre que los necesito no los tengo. El vendedor avanzó hacia la otra mesa, donde estaba una pareja hablando. Medios grandecitos ellos, pero refrescándose, pues el día lo ameritaba. Sólo querían hablar al pedo creo, sin saber mucho…. por ejemplo de autos, ya que en un momento la señora dice: “Mirá!, que lindo auto ese, tan chiquito y tan lindo, parece confortable”, jeje, cuando volteé la mirada me percate de que se trataba de uno de esos como con el logo de las olimpiadas pero enderezado, ¿me entendés? modelo A4. Cuando el “señor de los pañuelos” llega a esa mesa, Winnie que no quería ser menos, se le arrima de atrás, le agarra el hombro, y lo prepotea, amenazándolo. Algo así como que lo iba a cagar a trompadas. El “señor de los pañuelos” lo mira de reojo, contestando también. Pensé que se agarraban. Winnie vuelve a sentarse con su pote con miel, perdón acomoda su billetera, pues ya se iba. Se siguen gritando. Winnie grita, con vos de sarcasmo “Andá negro, laburá negro, vendé boludeces, labure, labure!!! Negro!”. Se que está mal lo que pienso, pero me hubiese gustado que en ese momento pañuelín retroceda y lo mate a puñetes al magnate, que creo si mal no recuerdo, tenía menos plata en pilchas puestas que pañuelín. Con Woody nos miramos como con angustia. El gordo, hablaba con su amigo, y seguía sobrando la situación. De esos que se creen dueños de América, y sólo tienen el canal América, y porque pinchan el cable, o se los da el vecino. Luego Winnie se levanta y se va, para el otro lado que pañuelín, obvio, sacando el pecho che, como diciendo “acá voy”.
Situación fea, che. Pienso, obviamente no todos tenemos las mismas posibilidades y/o oportunidades. Pero ¿hace falta tratar así a la gente? Si yo se, o me siento superior a alguien (saquemos la humildad de lado), se que ese alguien a lo mejor es superior a mi en otra cosa!. ¿Hace falta decir “yo soy mejor que vos”? ¿Yo soy “más lindo” que vos? No me hago el humilde con esto, pero se que si se que soy mejor que vos en algo, no te lo diría, sino que lo usaría para ayudarte (si te lo merecés!!!).Fuaaa! parezco un angelito!, aunque ni monagillo fui!. Seguro que todo depende desde el punto de vista en donde se mire la cosa. A veces pienso que nuestras virtudes nos las tienen que dar los demás, como así también nuestros defectos. Y así apuntar a corregir estos últimos. Ahora bien, como no somos todos iguales (sino sería todo muuuuy aburrido) a lo mejor mis virtudes otros la ven como defectos, y mis defectos otros la ven como virtudes. ¿no?
Vuelvo al principio. En una de esas charlas, estando con Woody, o el Chacarero como lo prefieras, notamos que en la mesa contínua una persona hablaba como algo así de negocios. Como que estaba totalmente seguro y la tenía clara y todo. Nos llamó la atención (no es buena educación escuchar conversaciones ajenas) de lo que hablaba esta persona, pues los dos sabíamos “algo” del tema. El tipo decía que a tal empresa nacional siderúrgica la había comprado un indio. Un tipo ricachón y que el negocio era tal y tal y tal…. la tenía clara Winnie. Lo voy a llamar así cariñosamente, pues queda mal que le diga gordo. En eso se arrima la moza a cobrarle a Winnie. Al mismo tiempo un tipo llega a ofrecer pañuelos descartables. Un “vendedor” ambulante, lo digo entre comillas pues lo que ofrecía era a voluntad. El chabón obviamente ya tenía su discurso, el que seguro venía repitiendo todo el puto día: “Con todo respeto caballero, le ofrezco…….” Winnie, que parecía muy agrandado, irónicamente le contesta “Con todo respeto……y algo más que no me acuerdo, pero le dijo que no”. Al escuchar el “Con todo respeto” de respuesta, el vendedor le hizo mala cara obvio. Creo que lo pensó, pero tan fuerte que alcancé a oírlo; algo así como “Que decís gordo pelotudo, decime que no y me voy”. Y creo que alguna palabrita se le escapó. Luego vino a nuestra mesa, y con Woody, al que había alertado de la situación, le compramos unos pañuelitos. Así los tengo pa’l auto pensé. SI, ¿POR? Para el auto, y? siempre que los necesito no los tengo. El vendedor avanzó hacia la otra mesa, donde estaba una pareja hablando. Medios grandecitos ellos, pero refrescándose, pues el día lo ameritaba. Sólo querían hablar al pedo creo, sin saber mucho…. por ejemplo de autos, ya que en un momento la señora dice: “Mirá!, que lindo auto ese, tan chiquito y tan lindo, parece confortable”, jeje, cuando volteé la mirada me percate de que se trataba de uno de esos como con el logo de las olimpiadas pero enderezado, ¿me entendés? modelo A4. Cuando el “señor de los pañuelos” llega a esa mesa, Winnie que no quería ser menos, se le arrima de atrás, le agarra el hombro, y lo prepotea, amenazándolo. Algo así como que lo iba a cagar a trompadas. El “señor de los pañuelos” lo mira de reojo, contestando también. Pensé que se agarraban. Winnie vuelve a sentarse con su pote con miel, perdón acomoda su billetera, pues ya se iba. Se siguen gritando. Winnie grita, con vos de sarcasmo “Andá negro, laburá negro, vendé boludeces, labure, labure!!! Negro!”. Se que está mal lo que pienso, pero me hubiese gustado que en ese momento pañuelín retroceda y lo mate a puñetes al magnate, que creo si mal no recuerdo, tenía menos plata en pilchas puestas que pañuelín. Con Woody nos miramos como con angustia. El gordo, hablaba con su amigo, y seguía sobrando la situación. De esos que se creen dueños de América, y sólo tienen el canal América, y porque pinchan el cable, o se los da el vecino. Luego Winnie se levanta y se va, para el otro lado que pañuelín, obvio, sacando el pecho che, como diciendo “acá voy”.
Situación fea, che. Pienso, obviamente no todos tenemos las mismas posibilidades y/o oportunidades. Pero ¿hace falta tratar así a la gente? Si yo se, o me siento superior a alguien (saquemos la humildad de lado), se que ese alguien a lo mejor es superior a mi en otra cosa!. ¿Hace falta decir “yo soy mejor que vos”? ¿Yo soy “más lindo” que vos? No me hago el humilde con esto, pero se que si se que soy mejor que vos en algo, no te lo diría, sino que lo usaría para ayudarte (si te lo merecés!!!).Fuaaa! parezco un angelito!, aunque ni monagillo fui!. Seguro que todo depende desde el punto de vista en donde se mire la cosa. A veces pienso que nuestras virtudes nos las tienen que dar los demás, como así también nuestros defectos. Y así apuntar a corregir estos últimos. Ahora bien, como no somos todos iguales (sino sería todo muuuuy aburrido) a lo mejor mis virtudes otros la ven como defectos, y mis defectos otros la ven como virtudes. ¿no?

1 comentario:
he...!!!! todo un historiador salio el nene... voy a esperar un relato de tiempos pasados como " macumba campamentusca" o "son de terror" videos famosos en YOUTUBE que tuve oportunidad de ver.... como asi tambien la historia del "tío arbeja" o "la super volcada en el taunus guia" espero ansioso esos relatos a ver si algun día lo plasma en la interné señor...
saludos a usted atte.....
ANONIMO....
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