martes, 15 de enero de 2008

El gordo magnate, bañate…

Fue en una de esas charlas de café, por así decirlo, en realidad de cerveza. Uno comienza una conversación, o mejor dicho, quiere contar algo a otra persona, en este caso a un amigo y se va por las ramas. Es que no basta con decir “La mina ésta, o el flaco aquel, o fulanito”, uno siente la necesidad de decir “La mina ésta, que tiene unas tetas increíbles, o el flaco aquel, un nabo de aquellos, ó fulanito, no sabes la suerte que tiene porque bla bla bla”. Por ejemplo para contar algún hecho podes estar no se, 40 minutos mínimo, sino más. Llega un punto en el que a veces preguntás que era lo que ibas a decir. Pero igual seguís por donde estabas hasta que al fin llegas a la historia que querés contar….., si llegás. Como ahora por ejemplo, ni saben que les voy a contar y miren ya lo que leyeron!.
Vuelvo al principio. En una de esas charlas, estando con Woody, o el Chacarero como lo prefieras, notamos que en la mesa contínua una persona hablaba como algo así de negocios. Como que estaba totalmente seguro y la tenía clara y todo. Nos llamó la atención (no es buena educación escuchar conversaciones ajenas) de lo que hablaba esta persona, pues los dos sabíamos “algo” del tema. El tipo decía que a tal empresa nacional siderúrgica la había comprado un indio. Un tipo ricachón y que el negocio era tal y tal y tal…. la tenía clara Winnie. Lo voy a llamar así cariñosamente, pues queda mal que le diga gordo. En eso se arrima la moza a cobrarle a Winnie. Al mismo tiempo un tipo llega a ofrecer pañuelos descartables. Un “vendedor” ambulante, lo digo entre comillas pues lo que ofrecía era a voluntad. El chabón obviamente ya tenía su discurso, el que seguro venía repitiendo todo el puto día: “Con todo respeto caballero, le ofrezco…….” Winnie, que parecía muy agrandado, irónicamente le contesta “Con todo respeto……y algo más que no me acuerdo, pero le dijo que no”. Al escuchar el “Con todo respeto” de respuesta, el vendedor le hizo mala cara obvio. Creo que lo pensó, pero tan fuerte que alcancé a oírlo; algo así como “Que decís gordo pelotudo, decime que no y me voy”. Y creo que alguna palabrita se le escapó. Luego vino a nuestra mesa, y con Woody, al que había alertado de la situación, le compramos unos pañuelitos. Así los tengo pa’l auto pensé. SI, ¿POR? Para el auto, y? siempre que los necesito no los tengo. El vendedor avanzó hacia la otra mesa, donde estaba una pareja hablando. Medios grandecitos ellos, pero refrescándose, pues el día lo ameritaba. Sólo querían hablar al pedo creo, sin saber mucho…. por ejemplo de autos, ya que en un momento la señora dice: “Mirá!, que lindo auto ese, tan chiquito y tan lindo, parece confortable”, jeje, cuando volteé la mirada me percate de que se trataba de uno de esos como con el logo de las olimpiadas pero enderezado, ¿me entendés? modelo A4. Cuando el “señor de los pañuelos” llega a esa mesa, Winnie que no quería ser menos, se le arrima de atrás, le agarra el hombro, y lo prepotea, amenazándolo. Algo así como que lo iba a cagar a trompadas. El “señor de los pañuelos” lo mira de reojo, contestando también. Pensé que se agarraban. Winnie vuelve a sentarse con su pote con miel, perdón acomoda su billetera, pues ya se iba. Se siguen gritando. Winnie grita, con vos de sarcasmo “Andá negro, laburá negro, vendé boludeces, labure, labure!!! Negro!”. Se que está mal lo que pienso, pero me hubiese gustado que en ese momento pañuelín retroceda y lo mate a puñetes al magnate, que creo si mal no recuerdo, tenía menos plata en pilchas puestas que pañuelín. Con Woody nos miramos como con angustia. El gordo, hablaba con su amigo, y seguía sobrando la situación. De esos que se creen dueños de América, y sólo tienen el canal América, y porque pinchan el cable, o se los da el vecino. Luego Winnie se levanta y se va, para el otro lado que pañuelín, obvio, sacando el pecho che, como diciendo “acá voy”.
Situación fea, che. Pienso, obviamente no todos tenemos las mismas posibilidades y/o oportunidades. Pero ¿hace falta tratar así a la gente? Si yo se, o me siento superior a alguien (saquemos la humildad de lado), se que ese alguien a lo mejor es superior a mi en otra cosa!. ¿Hace falta decir “yo soy mejor que vos”? ¿Yo soy “más lindo” que vos? No me hago el humilde con esto, pero se que si se que soy mejor que vos en algo, no te lo diría, sino que lo usaría para ayudarte (si te lo merecés!!!).Fuaaa! parezco un angelito!, aunque ni monagillo fui!. Seguro que todo depende desde el punto de vista en donde se mire la cosa. A veces pienso que nuestras virtudes nos las tienen que dar los demás, como así también nuestros defectos. Y así apuntar a corregir estos últimos. Ahora bien, como no somos todos iguales (sino sería todo muuuuy aburrido) a lo mejor mis virtudes otros la ven como defectos, y mis defectos otros la ven como virtudes. ¿no?

sábado, 12 de enero de 2008

El banco de los locos

Ya de vuelta de una visita por temas laborales, me pasaban a buscar por una "garita", esas de los bondis que tenia anexa un kiosco, de los medianos digamos, con revisteros afuera y todo. La decisión del lugar la tomé yo, ya que fui quien terminó primero mis actividades. Mi "chofer" no sabia que me encontraba allí, motivo por el cual decidí enviarle un mensaje de texto (como verán, este relato es ¿"moderno"?). Decidí esperar allá atrás, no en los asientos en donde la gente espera los colectivos, sino en el otro, el de atrás. Banco largo, de cemento, cerámicos, atrás una pared de respaldar. A los 5 minutos llega.... Limado? no se el nombre, lo bautizo así. LOCO! o al menos la primera impresión de su cara era esa. Dientes apuntando a los 4 puntos cardinales, ojitos chiquitos, orejas grandes, tipo pantalla, voz rara, como si hablas mordiendo algo y chistosa por cierto. je, el tipo con una gorrita blanca con vicera.
- "Hoola", muuuy sonriente mirándome fijo a los ojos y con un gesto de amistad "de años" me extiende la mano. "Cerebro, pensá" me dije (o me pensé?). La cara del chabón era de que me conocía de años!, digo, nahhh, no puedo ser tan forro "levantá la mano carajo!". Así fue, le di la mano.
- "Estas esperando el colestivo?"
- "No, me pasan a buscar.
...y entró al kiosco. Deja la puerta entreabierta y, como del otro lado la otra puerta tambien estaba abierta, el viento hizo pegar un portazo que casi rompe todos los vidrios del lugar, no fue culpa de Limado, que al salir me describio la situación. Perdón, al salir del kiosco con un porrón en la mano. Si, una cerveza de nombre como la del jugador de fútbol, viste? (barata, por cierto). Le da un trago....
- "Querés?", apuntandome con el pico de la botella
- "No, gracias", como con vergüenza y sonriente. Aunque el día se prestaba para liquidarla de un trago.
Se ve que era un loco conocido, porque saludaba a todo el mundo y todo el mundo lo saludaba a el...... mirándome a mi.
- "Vos fumás?", me dice.
- "No, no fumo". Admito que mentí por el mangazo.
Inquieto el tipo, entra al kiosco a buscar fuego, jeje era eso, queria fuego pues el atado ajeado de puchos ya lo tenia, no armados eh!?
Fueron graciosos esos instantes, porque la gente pasaba y me miraba con la botella al lado.
Si hasta se leia en sus caras los pensamientos como: "ja!, mira este, mucho laburo mucho laburo pero se esta clavando un porrón!"
En eso, llega otra persona.
- "hooola amigo", mirando de reojo con una sonrisa la botella de cerveza que Limado había dejado justo al lado mío, si hasta casi sentía el frío de la misma en la pierna.
- "hola", dije, pensando en que iba a pasar un rato... "¿raro?". Y ahí sale Limado
- "oohh!, ¿que haces?", se saludan los vagos che.
- "¿Me das un poquito?" le dice "¿Locura?", admitiendo ya de que el porrón era de Limado.
- "Bueno, anda a buscarte un vaso", JA! que tal eh?
Rezongando, fue a buscarlo "Ehhh.... que te pensá? que tengo SIDA?"
Vuelve con el vasito de plástico y Limado le da.
- "Hasta ahí nomás, vos siempre igual"
- "Bueno, si nunca tengo plata, ayer vendí perfumina, y cobré una en San Lorenzo, pero hoy cobro la otra, si sabes que no........". Grandote, como "tonto", voz de dormido, de hacer poco esfuerzo durante el día, así es Locura. ¿Y yo? yo en el mismo banco, porrón de por medio.
En eso caen mas "muchachos", todos aparentemente trabajadores de la zona, todos con sus porrones debajo del brazo.
El primero que llego se sentó allá atrás, en la punta del banco. Limado inquieto entrando y saliendo, un tipo activo digamos...... pero pasivo, lento en su andar, no mucho pero leeento.
Locura entabla conversación con el flaco ese que está en la punta.
- "ahhh, ¿y venís de trabajar?"
- "si, vengo del laburo"
- "......... ¿Y no te sobran esas gafas?", pregunta Locura refiriéndose a los lentes de seguridad que llevaba puesto el flaquito.
- "jeje, no, son del trabajo, yo con estas sueldo, lijo, todo."
En eso Limado viene y me mira preocupado, muy preocupado.
- "¿¡¡¡Que pescado es ese!!!?", apuntando a una revista del revistero, de esas de pesca y deportes que ni se quien compra.
- "Porque yo no leo bien, pero ahí dice algo de Mar del Plata..."
Me invitaba a pararme, pero insistí en que desde mi lugar leía perfecto. Cerré los ojos apenas, como enfocando. Y si decía Mar del Plata, pero debajo con una letra de más o menos 20 veces más grande y en rojo decía "SALMONES".
- "Mira..... ahí abajo dice salmones, que se yo"
- "NOOO!!... pero yo los conozco a los salmones y son así chiquititos"- me hacia con las dos manos y viendo que en la foto el pescador lo tenia en alzas como a un bebé.
- "Aparte, tiene como una aleta arriba, que se yo...", preocupado y como no entendiendo nada.
- "Mirá, hasta lo que yo se.... todos los peces tienen una aleta arriba",.. jeje solo lo pensé mirándolo.
Llega otro "trabajador" con su amigo.
- "Che!, vos que sabes tanto de pesca, ¿que bicho es ese? "
Mientras acomoda, obviamente, su porrón, le dice "¡¡Ese es un Salmón papá!!". No se si en realidad sabía de pesca, o sabía leer el chabón.
- "Ah, mira vos... porque yo los conozco y bla bla bla"...
Mientras tanto el compañero de este último trabajador miraba el banco y amagaba, es que ya no había más lugar casi. Con un gesto de caballerosidad, me corrí, como diciendo, "no, ¡no! oiga amigo ¡si acá hay lugar para todos!, el banco nos quedo chico pero el corazón es grande!". Y se sientan nomás!. Eso si, también habían comprado una gaseosa de naranja, de esas de 500 ml, como pa' rebaja el trago, viste?
Ya todo el mundo hablaba, saludaba, gritaba.
Lo mejor, me llama mi "chofer" diciendo que ya me salía al encuentro (o lo peor?, se terminaba el rato!)
Compro una gaseosa y un sanguche, el de pan de trenza y jamón y queso. Paleta, digamos, paleta!. El jamón es otra cosa.
Salgo y ya si, encaro al banco de la parada de ómnibus, el de la gente..... me da cosa decirlo... ¿"Normal"?. Cada tanto volteaba la mirada para lo de mis "amigos". Estaban en "su mundo". En una de esas veo la botellita de gaseosa naranja. Y si!, era pa' echa pinta nomá. La relación que iban tomando era mas o menos, por lo que vi en las botellas, 40 ml de naranja, 500 ml de cerveza.
Llega mi chofer, cuando ya la algarabía era tal, que habían llegado a tirar pirotecnia entre ellos. "Fosforitos" digamos, pero que en un lugar cerrado suenan, y bien.
Subí al auto y allá quedaron ellos.
Luego pensé y me pregunté. Lo mismo te pregunto a vos:
¿No te gustaría por un momento ser loquito?

Holas amigos

Que tal. Ya habia escrito un mensaje, pero fue el año pasado y decidí borrarlo. Fue un año de mierda, no quería que quede nada de él (o casi nada). Ya le dije a un amigo "Cerremos etapas en este año nefasto, y empecemos cosas nuevas en el 2008". Que loco ¿no?. El tiempo es contínuo y no se detiene pero nos gusta ver cambiar ese último digito del año, como para cerrar una etapa y comenzar otra.
Bueno, les comento que publicaré lo que se me cante, pero cosas REALES, que me han pasado y/o le pasaron a otros. Espero las disfruten.
Gracias por leermes! Si me conoces, ya sabes de que hablos!.

Saludos.